La SAE recupera predio de $4.078 millones vinculado a red internacional del narcotráfico en Cali
- El bien estuvo vinculado al proceso contra Darío Echeverry Monsalve, capturado
en 1999 y extraditado a Estados Unidos. - El predio será destinado al Colectivo Justicia Racial para proyectos de derechos
humanos y fortalecimiento comunitario. - La SAE continúa avanzando en su estrategia de transformar bienes provenientes
de economías ilícitas en activos al servicio de la sociedad.
Cali, Valle del Cauca, 12 de marzo de 2026. La Sociedad de Activos Especiales (SAE)
realizó en Cali la diligencia de desalojo y recuperación de un predio vinculado al proceso
contra el narcotraficante Darío Echeverry Monsalve, capturado el 13 de octubre de 1999
en Bogotá y posteriormente extraditado a los Estados Unidos. El inmueble, ubicado en el
sector de Pance y con un avalúo comerciar superior a los $4.078 millones, hace parte de
los bienes afectados dentro de investigaciones por narcotráfico y cuenta con un área de
3.956 metros cuadrados.
De acuerdo con los antecedentes judiciales del caso, las investigaciones establecieron el
papel de Echeverry Monsalve como líder de una organización dedicada al transporte de
cocaína con base de operaciones en Tumaco, Nariño. En el marco de estas
investigaciones, la fiscalía general de la Nación adelantó órdenes de allanamiento en
Bogotá, Cali y Medellín como parte del proceso de extinción de dominio sobre bienes
relacionados con actividades ilícitas.
"Este inmueble se encontraba ocupado de manera irregular desde 2005. La medida de
embargo fue inscrita ese mismo año y, posteriormente, en 2018 se profirió la sentencia
de extinción de dominio que hoy permite su recuperación”, aseguró Catalina Serrano,
directora para la Democratización de Activos Inmuebles Urbanos de la SAE.
Este caso también se encuentra asociado a la Operación Milenio, considerada una de las
acciones internacionales más contundentes contra el narcotráfico a finales del siglo XX.
La operación fue coordinada por agencias estadounidenses como la DEA y el FBI, con el
apoyo de la Policía Nacional de Colombia en 1999.
Tras el proceso de recuperación del activo, la SAE destinó el predio al Colectivo Justicia
Racial, una organización colombiana sin ánimo de lucro dedicada a la defensa de los
derechos humanos, la promoción del acceso a la justicia, la protección de la naturaleza y
la lucha contra el racismo. La organización desarrolla su trabajo en diferentes regiones
del país en alianza con comunidades, universidades y organizaciones sociales, con
especial énfasis en el acompañamiento a víctimas de violencia de Estado y el
fortalecimiento de procesos comunitarios.
Como parte de la proyección social de este espacio, el Colectivo Justicia Racial ha
planteado la creación de un museo de memoria orientado a documentar y visibilizar los
impactos sociales y jurídicos que han tenido las políticas de drogas en diferentes
comunidades del país. El proyecto busca convertirse en un lugar de investigación,
reflexión y pedagogía sobre estas afectaciones, así como en un espacio para dignificar las
voces de las víctimas.
“Este espacio se proyecta como un lugar para documentar las afectaciones que han
tenido las políticas de drogas en muchas comunidades del país, un tema que
históricamente ha estado poco investigado. Queremos que también sea un escenario
para la memoria, el diálogo y la generación de oportunidades para las víctimas”, afirmó
Camila Mosquera, representante legal del Colectivo Justicia Racial.
Con esta destinación, la Sociedad de Activos Especiales continúa avanzando en su
estrategia de transformar bienes provenientes de economías ilícitas en activos al servicio
de la sociedad, promoviendo su uso en iniciativas que contribuyan al desarrollo social, la
justicia y el fortalecimiento de las comunidades.