La SAE destina casa para el primer Centro de Emergencia del ICBF en Urabá
- Bien recuperado por la SAE se transforma en espacio de protección y restablecimiento de derechos.
- La Casa de la Esperanza brindará atención inmediata a niños, niñas y adolescentes en tránsito por Necoclí, Antioquia.
- El avalúo catastral del inmueble supera los $73.500.000 y hace parte del proceso de transformación social de bienes que anteriormente estuvieron vinculados a economías ilícitas
Necoclí, Antioquia, 02 de marzo de 2026. la Sociedad de Activos Especiales (SAE), en articulación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y Aldeas Infantiles, acompañó la puesta en marcha del primer Centro de Emergencia del Urabá antioqueño, un espacio destinado a brindar acogida inmediata y restablecimiento de derechos a niños, niñas y adolescentes colombianos y extranjeros en situación de vulnerabilidad o tránsito migratorio.
El inmueble, recuperado por la SAE y destinado al servicio del ICBF, cuenta con un avalúo catastral superior a los $73.500.000 y hace parte del proceso de transformación social de bienes que anteriormente estuvieron vinculados a economías ilícitas.
El centro, llamado La Casa de la Esperanza, ofrecerá atención prioritaria a la niñez migrante no acompañada y a menores en riesgo. Para la adecuación y puesta en funcionamiento del lugar, el ICBF realizó una inversión superior a $150 millones en obras y dotación, garantizando condiciones dignas y atención especializada para los menores de edad.
Durante el acto protocolario, Catalina Serrano, directora para la Democratización de Activos Inmuebles Urbanos de la SAE, destacó el impacto social de este proceso. “Hoy los bienes del narcotráfico han sido recuperados para restablecer una sociedad, para restablecer los derechos de los niños. Está en cabeza de nosotros, como directivos de las instituciones, seguir acompañando y logrando que estos inmuebles no hagan parte de usos ilícitos”.
Asimismo, resaltó además el compromiso institucional de seguir destinando bienes al servicio de la comunidad. “por instrucciones de la presidenta Amelia Pérez Parra, seguiremos trabajando de manera conjunta para que, a nivel país, los inmuebles que administra la SAE puedan ponerse al servicio de la niñez, de la comunidad y de quienes realmente lo necesitan”.
Por su parte, la directora general del ICBF, Astrid Cáceres, señaló que el nuevo centro permitirá brindar acogida inmediata a niños y niñas migrantes no acompañados. “Hemos encontrado, en este lapso, más de 100 niños y niñas migrantes que han transitado solos la ruta de migración. Ahora, con esta casa van a tener un lugar seguro”.
La operación del centro contará con el apoyo de Aldeas Infantiles, aliado del ICBF con más de 50 años de trayectoria en protección y acogimiento de la niñez en Colombia.
Con este tipo de destinaciones, la SAE continúa aportando a la transformación de bienes recuperados en oportunidades reales para las comunidades, especialmente para la niñez que más lo necesita.