La SAE recupera finca en el Quindío usada durante años como escombrera ilegal
· En el lugar se retiraron más de 33.000 metros cúbicos de basura y escombros, una cantidad equivalente a 13 piscinas olímpicas.
· Investigaciones judiciales establecieron que una persona cobraba entre 40.000 y 80.000 pesos por permitir el vertimiento de residuos, lo que llevó al Tribunal Administrativo del Quindío a declarar el predio como amenaza ambiental.
· La intervención de la SAE incluyó limpieza total, control permanente, reforestación y recuperación del suelo, con el objetivo de devolverle capacidad ambiental y prevenir nuevos daños ecológicos.
La Tebaida, Quindío, 5 de enero de 2026. La finca Babilonia, ubicada en el municipio de La Tebaida (Quindío), pasó de ser una escombrera clandestina y uno de los pasivos ambientales más graves de la región, a convertirse en un predio recuperado, reforestado y productivo, gracias a la intervención integral liderada por la Sociedad de Activos Especiales (SAE).
Durante varios años, este predio fue utilizado de manera ilegal como sitio de disposición de residuos y escombros. De acuerdo con registros judiciales y denuncias ciudadanas, una persona cobraba entre 40.000 y 80.000 pesos por permitir el ingreso de volquetas que descargaban ladrillo, concreto, residuos domésticos e incluso escombros del terremoto de Armenia ocurrido en 1999.
Las consecuencias de este uso indebido fueron devastadoras: más de 33.000 metros cúbicos de residuos se acumularon en el predio, generando un grave deterioro del suelo y afectaciones significativas al ecosistema. Ante esta situación, el Tribunal Administrativo del Quindío declaró el predio como una amenaza ambiental y ordenó su recuperación mediante una acción popular.
Una vez el inmueble quedó bajo administración de la SAE, se puso en marcha un plan integral de recuperación que incluyó el retiro total de los residuos acumulados, labores de limpieza y saneamiento del suelo, acciones de vigilancia para prevenir nuevos vertimientos ilegales y la implementación de un programa de recuperación ecológica y reforestación.
“Recuperar este predio no fue solo retirar basura. Fue devolverle capacidad biológica a una tierra que estaba muerta”, afirmó Blanca León, directora de Analítica, Alistamiento y Valoración de la SAE.
Hoy, la finca Babilonia presenta un panorama completamente distinto. En los terrenos donde antes se acumulaban montañas de escombros, ahora se desarrollan cultivos de maracuyá, fríjol, limón, auyama y otros alimentos, trabajados por campesinos que aplican prácticas sostenibles y respetuosas con el medioambiente.
La experiencia en este lugar se consolida como un ejemplo de recuperación ambiental y productiva, que demuestra que la articulación entre la justicia, las instituciones del Estado y la comunidad permite revertir incluso los daños ambientales más profundos y transformar antiguos pasivos en oportunidades de desarrollo sostenible.